Ya sea por la «catástrofe de las guarderías», la «crisis educativa», o la «avalancha de cuidados», las familias cada vez pueden confiar menos en los sistemas de apoyo institucional. En su día a día, entre el trabajo, el cuidado y la vida privada, alcanzan cada vez más sus límites y se sienten abandonadas por el Estado. Sin embargo, las familias son imprescindibles para una sociedad con futuro. En la búsqueda de sistemas de apoyo alternativos y modelos laborales innovadores, surgen nuevos proyectos de vida y el concepto de familia está en constante transformación.