Las madres son las principales protectoras de la vida y merecen el más alto reconocimiento por esta tarea. La prosperidad de una sociedad se mide en términos económicos, como el “Producto Interior Bruto” (PIB); en contraste, la reproducción y la creación de vida reciben poca o ninguna atención. Cuidar de otras personas es lo opuesto a la actitud destructiva que prevalece en algunas sociedades posmodernas.